Las mil y dos noches
Uno de los viajes más chulos que he hecho es al Teatro-Museo Dalí en Figueres y a la Casa Salvador Dalí en Portlligat en 2005. El Museo alberga parte de las obras del pintor que gestiona la Fundación Dalí y es a la vez todo un espectáculo disfrutar de objetos, esculturas y obras del artista en un espacio tan singular y original. Fue ahí donde descubrí una obra desconocida del pintor que se titula “Pecado Original” y que me impactó y maravilló hasta el punto de querer versionar el cuadro en mi estilo.
Se trata del pie de una mujer (supuestamente el pié de Gala) adornado con una pulsera en forma de serpiente y a su lado unos desgastados zapatos de caballero. Me pareció una imagen muy sugerente, que daba “pié” (nunca mejor dicho) a imaginarse miles de historias. Fue la inspiración que me llevó a crear mi cuadro que titulé “Las mil y dos noches” en el que me auto retraté mi propio pie con mi pulsera tobillera comprada en Marrakech, y a mi lado unas babuchas, como recuerdo a mis años vividos en Marruecos. Quise realizar una pintura intimista y personal, reflejando el momento de descanso al final del día donde uno se descalza y se pone cómodo, con unas babuchas. Además de un homenaje a mi adolescencia en Marruecos, sobre todo quería hacer un guiño al cuadro de Dalí, uno de mis pintores preferidos.



«Las mil y dos noches», óleo sobre lienzo, 2006